Para los cartageneros de antaño, la Botica Román no solo era el lugar predilecto para comprar los medicamentos; de hecho, era un sitio obligado de reunión y tertulias. Allí, era posible encontrarse con la gente de a pié, que frecuentaba el lugar en búsca de atención médica o de medicinas, ya que estas eran un privilegio de la gente de clase alta.
Pues bien, 184 años despúes de su fundación, la Botica Román se convirtió en un upperscale gracias a la inversión de la cadena española Eurostars que conservó intacta la fachada y ciertas estructuras internas para dar paso al Hotel Marqués de Villalta, un boutique donde cada habitación es única.

Es una propiedad que conserva la arquitectura colonial propia de ‘La Heroica’ al mantener elementos bolivarenses tales como el patio interior y el diseño de ventanas y puertas.
En las fotos que recibí, se ve que le metieron muy poco la mano, ya que su ambiente evoca al pasado cartagenero.

Está justo al frente del campus San Agustín de la Universidad de Cartagena. Además, el restaurante Alma queda en la esquina sur oriental, mientras que a 700 metros (8 cuadras, más o menos) se encuentra el nuevo centro comercial Serrezuela.
Es una fortuna que la gente de Eurostars haya rescado esta grandiosa propiedad de las garras de la ruina y la haya convertido en nueva alternativa de ocio, gastronomía y cultura, algo que los viajeros de hoy pedimos a gritos. ¡Welcome!


