Si usted cree que el Halloween es solo para niños o para disfrazarse con lo primero que encuentra en el clóset, el JW Marriott Bogotá viene a recordarle que el miedo también puede tener clase. Este 31 de octubre, el hotel se va a transformar en una película de misterio con su esperada Halloween Party en Circo Terraza, una noche que promete lujo, buena música y cocteles que parecen sacados de un laboratorio loco, pero con estilo cinco estrellas.
El plan: una rumba elegante con sabor a suspenso
Desde las seis de la tarde, Circo Terraza cambia su cara. Luces ámbar, aromas que calientan el ambiente y un toque de intriga en cada rincón.
La música arranca con Black Bemba, la banda residente que sabe cómo prender la noche mezclando rock, soul y un poquito de nostalgia noventera. Cuando ellos bajen del escenario, un DJ invitado toma la posta para mantener la vibra encendida hasta la medianoche. Esto no es una simple fiesta: es una experiencia diseñada al milímetro.
Cocteles que cuentan historias
Los bartenders del JW Marriott Bogotá se lucen con una carta de coctelería de autor inspirada en leyendas. Pócimas que humean, tragos que brillan y cristales que reflejan luces como si fueran rayos.
Y si hablamos de comida, el chef Maurizio Di Munno se inventó un buffet temático donde cada plato juega con los sentidos. Hay dulces que parecen salados y colores que esconden sabores. Comer aquí no es llenar el estómago, es vivir una película en cada bocado.
Disfraces, premios y un toque teatral
No podía faltar el concurso de disfraces, pero ojo: no gana el que más asuste, sino el que más se la juegue con la creatividad. Los premios van desde cenas exclusivas hasta experiencias gourmet dentro del hotel.
Entre canción y canción, aparecen performances sorpresa: bailarines, actores y personajes que se mezclan con el público, como si todos hicieran parte de la misma historia.
Halloween con flow empresarial
Para los que trabajan duro pero saben que también hay que celebrar en grande, la Halloween Party del JW Marriott Bogotá es el plan perfecto. Networking sin pretensiones, buena música, copas infinitas y un ambiente que combina lujo, arte y un poquito de locura.
La entrada cuesta $250.000 por persona, con comida y bebidas ilimitadas. Las reservas ya están abiertas, y los cupos, como siempre, son contados.
Así que si quiere cerrar octubre con estilo, este es el lugar donde el lujo se disfraza de misterio y la rumba se viste de etiqueta.


