Si eres un amante de la naturaleza, el ecoturismo y los paisajes impresionantes, Bonito, en Brasil, es un destino que debes tener en tu radar. Famoso mundialmente por sus ríos de aguas cristalinas, grutas impresionantes y cascadas rodeadas de selva nativa, este municipio brasileño ofrece experiencias únicas para quienes buscan un contacto genuino con el medio ambiente.
En los últimos años, la ciudad de Mato Grosso do Sul se ha consolidado como uno de los destinos más importantes de Brasil para el turismo de naturaleza, atrayendo viajeros de todo el mundo en busca de aventuras inolvidables.
¿Por qué visitar Bonito en invierno?
Mientras que el invierno en el hemisferio sur es sinónimo de frío en muchos lugares, en Bonito trae un espectáculo aparte: la máxima transparencia de sus aguas. Entre junio y septiembre, los ríos y manantiales de la región alcanzan niveles excepcionales de visibilidad, llegando a superar los 40 metros. Esto ocurre porque, con temperaturas más bajas, hay menor proliferación de algas, lo que deja los ríos aún más limpios y azulados.
En esta época, los paseos de flotación en atractivos como Nascente Azul, Río da Prata y Río Sucuri se convierten en experiencias casi surrealistas, permitiendo observar cardúmenes y jardines submarinos con detalles impresionantes.
Con temperaturas que varían entre 15 °C y 25 °C y días predominantemente soleados, es un período perfecto para explorar senderos, balnearios y grutas con mayor tranquilidad.
Principales paseos: de flotaciones a grutas milenarias
Entre los principales atractivos de Bonito se encuentra la Lagoa Misteriosa, famosa por sus aguas increíblemente transparentes y una profundidad que aún no se conoce por completo — los buzos han llegado a 220 metros, pero el fondo exacto sigue siendo un misterio. Durante el invierno, la visibilidad en la Lagoa Misteriosa alcanza su punto máximo, con aguas de un intenso tono azul que revelan formaciones subacuáticas fascinantes.
Otro ícono del destino es la Gruta do Lago Azul, ubicada a 20 km del centro de la ciudad. La gruta impresiona por su lago subterráneo de color azul intenso y una profundidad estimada en 90 metros. Catalogado por el Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (IPHAN), el lugar también alberga fósiles de animales prehistóricos y formaciones geológicas de millones de años.
Para quienes buscan contemplación y ocio en familia, balnearios como Eco Park Porto da Ilha, Balneario Municipal y Balneario Praia da Figueira son opciones ideales. Para los más aventureros, los paseos de flotación y buceo en ríos como el Río da Prata y el Aquário Natural son imperdibles.
La Fazenda Ceita Corê es otro paseo encantador, que combina senderos, cascadas formadas por tufas calcáreas, tirolesas y paradas en grutas como la Hidromasaje. Para los amantes de la observación de aves, el Buraco das Araras ofrece encuentros con guacamayos rojos en un enorme cráter de más de 100 metros de profundidad.
Cómo llegar a Bonito
Para llegar a Bonito, la mejor opción es volar hasta el Aeropuerto Internacional de São Paulo (Guarulhos – GRU) y, desde allí, embarcar en un vuelo directo hacia Bonito. A partir de septiembre de 2025, LATAM tendrá vuelos directos entre Guarulhos y el destino dos veces por semana, con aeronaves de la familia Airbus A320.
Además, compañías como GOL y Azul también operan vuelos directos desde São Paulo hacia Bonito, partiendo de los aeropuertos de Congonhas y Viracopos, respectivamente.
Otra alternativa es volar hasta Campo Grande (capital de Mato Grosso do Sul), que se encuentra a 260 km de Bonito. Desde Campo Grande, se puede continuar en coche, autobús o traslado contratado. El viaje por carretera dura, en promedio, 4 horas, atravesando paisajes del Cerrado brasileño.
Planifica tu viaje para aprovechar cada momento
En Bonito, todos los paseos se venden exclusivamente a través de agencias de turismo locales acreditadas por la alcaldía, como Acqua Viagens, que ofrece paquetes completos con alojamiento, transporte y actividades. Como los precios de los paseos están regulados y existe un límite diario de visitantes en cada atractivo, es esencial reservar con antelación, especialmente en temporadas altas como vacaciones escolares y feriados.
La ciudad cuenta con opciones de hospedaje que van desde resorts completos hasta posadas acogedoras y hostales económicos, casi todos ubicados en la región central. La Rua Coronel Pílad Rébua concentra tiendas de recuerdos, ropa y artículos regionales, además de bares, restaurantes y heladerías para todos los gustos.
En la gastronomía, destaca el restaurante Bacuri Cozinha Regional, que valoriza los ingredientes de Mato Grosso do Sul con recetas creativas como el cupim de cuchara y el pintado con salsa de la Mineradora Urucum.
Imagen por Vitor Supriano


