Explorar los cerros de Colima es sumergirse en una tradición rica y variada que ha dado forma a la identidad mexicana durante siglos. En estas montañas, los agaves, conocidos como mezcales, no son meras plantas, sino el alma viva de una cultura profundamente arraigada. Aunque Colima no es ampliamente reconocido como productor de mezcal, la diversidad y calidad de sus mezcales destacan en la región, ofreciendo un potencial considerable para la industria turística y comercial.
Desde el mezcal manso, utilizado en postres tradicionales como el miztontle, hasta el mezcal bravo, históricamente empleado con fines medicinales, cada variedad posee una historia única que refleja el uso cotidiano y ceremonial en la vida local. Este legado cultural no solo es un atractivo turístico, sino también una oportunidad para diversificar y fortalecer el mercado del mezcal.
El proceso de elaboración del mezcal en Colima, que combina técnicas ancestrales y modernas, es un testimonio de la resiliencia y adaptabilidad de sus productores. La incorporación de alambiques árabes durante la Colonia y la transición a contenedores de acero inoxidable han modernizado la producción sin alterar su esencia. Esta evolución tecnológica ha permitido mantener la calidad artesanal mientras se aumenta la capacidad de producción, ofreciendo un producto competitivo tanto en mercados nacionales como internacionales.
La “Ruta del Agave” es un ejemplo claro de cómo el mezcal de Colima puede potenciar el turismo local. Este recorrido, que incluye visitas a cinco destiladoras en la zona alta de Manzanillo, ofrece a los visitantes una experiencia inmersiva en la historia y la producción del mezcal colimote. Con una proyección de atraer a miles de turistas anualmente, esta ruta no solo promociona el mezcal sino que también impulsa la economía local mediante la venta de productos artesanales y gastronómicos.
En Comala, un Pueblo Mágico conocido por sus encantadoras calles empedradas, el restaurante mezcalero gourmet Casa Zanate se posiciona como un destino esencial para los amantes del mezcal. Aquí, los visitantes pueden degustar el Zanate, un mezcal de agave variedad Lineño, en un entorno que encapsula la autenticidad y el sabor de la región. La Feria del Mezcal en septiembre es otro evento clave que reúne a productores locales y nacionales, ofreciendo una plataforma para la promoción y el intercambio comercial.
«La llegada de turistas a través de la Ruta del Agave y eventos como la Feria del Mezcal son cruciales para la dinamización económica de la región,» señaló Gustavo Staufert, Director General de la Oficina de Visitantes y Convenciones de Guadalajara. Esta iniciativa no solo incrementa el flujo turístico sino que también fomenta el intercambio cultural y comercial, consolidando a Colima como un destino atractivo para inversores y turistas.
La riqueza etnográfica y la fusión de técnicas ancestrales y modernas en la producción del mezcal de Colima destacan la capacidad de la región para mantener sus tradiciones mientras se adapta a nuevas oportunidades de mercado. Cada sorbo de mezcal y cada bocado de miztontle no solo cuentan una historia de resiliencia y tradición, sino que también representan el potencial económico y turístico de Colima.
En conclusión, el mezcal de los cerros de Colima no es solo un destilado; es un símbolo de la identidad cultural y un motor de desarrollo económico y turístico. A través de la Ruta del Agave y otros esfuerzos de promoción, Colima está posicionándose como un importante actor en la industria del mezcal, ofreciendo experiencias únicas y auténticas que atraen a turistas y fortalecen la economía local.


