
Lima, recientemente reconocida por la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA), ostenta el título de la segunda mejor ciudad en Sudamérica y la tercera en Latinoamérica para el turismo de reuniones. Este logro es una prueba de su capacidad para albergar eventos de envergadura internacional, respaldando su papel como uno de los destinos destacados en el sector MICE.
La capital peruana no solo brilla en el ámbito de los negocios, sino que también es la capital gastronómica de América Latina, conquistando paladares globales con su rica tradición culinaria. Cabe destacar que el restaurante peruano Central, ubicado en el pintoresco distrito limeño de Barranco, fue coronado como el mejor del mundo por The World's 50 Best Restaurants, ofreciendo experiencias culinarias basadas en la exuberante biodiversidad peruana.
Por otro lado, Ayacucho, reconocida por la Unesco como una ciudad creativa en 2019, brilla en el ámbito artístico y cultural. Su riqueza artesanal y una variada gama de atractivos turísticos, desde las piscinas de Millpu hasta el Complejo Arqueológico de Wari, la han convertido en un tesoro para los amantes de la creatividad y la historia.
Los Juegos Bolivarianos, que aglutinan a naciones latinoamericanas en una competencia deportiva multidisciplinaria en honor a Simón Bolívar, representan mucho más que una mera competencia. Estos juegos son un reflejo de la diversidad deportiva de América Latina, un espacio donde los atletas pueden destacar y unir fuerzas, enalteciendo así la unidad regional a través del deporte. Lima y Ayacucho, con sus respectivas cualidades, están preparadas para albergar este evento con un potencial comercial innegable.


